Sin lugar a dudas, la revolución de la red participativa y comunal ha llegado para quedarse. Facebook centra toda esta filosofía en una red social de alcance global, donde cada usuario es un mundo. Haciendo un poco de “historia”, el término Web 2.0 fue acuñado por O’Reilly Media en 2004 para referirse a una segunda generación de Web basada en comunidades de usuarios y una gama especial de servicios, como las redes sociales, los blogs, los wikis o las folcsonomías (navegación por tags o etiquetas), que fomentan la colaboración y el intercambio ágil de información entre los usuarios.[1]
Para esa misma época, Mark Zuckerberg tuvo la visión y creó una herramienta social que ayuda a optimizar la manera en la cual manejamos nuestros contactos. Con la audacia de un veterano y las energías de un joven de 20 años, construyó un imperio de información. Éste fenómeno, que a la fecha tiene más de 58 millones de usuarios activos, de los cuales 65.000 están registrados en Argentina, ya ha crecido exponencialmente desde sus comienzos, tanto en usuarios como en valor en mercado.
Facebook es algo más que un lugar para organizar eventos, colocar fotos o mantenerte en contacto con la gente que te rodea, sino que también permite a los desarrolladores generar sus propias herramientas. El 80% de los usuarios alguna vez instaló una aplicación hecha con la plataforma de desarrollo de Facebook.
No sólo hubo una revolución en la forma de comunicarse, distribuir contenido y crear aplicaciones. El cambio más notorio del típico modelo de negocio de una startup con base en internet es la forma en la cual se pautan publicidades. Facebook Ads es un sistema de publicidad para expandir información de manera viral, al público que el usuario del sistema pretende. Segmentar es la clave del éxito y aprovechar el Long Tail es una virtud que esta aplicación ha sabido explotar.
El fenómeno parece estar lejos de estancarse. A fines de 2006, 20 millones de usuarios figuraban en las “White Pages”. El estimado para fin de este año supera los 60 millones. Algo bastante impensado para un portal que en 2004 sólo era de uso interno en los “dorm-rooms” de Harvard.
[1]. Fuente: Wikipedia.org


Este proyecto interactivo se está trabajando junto a Marina Frascara en base a su “Serie Erótica” compuesta por objetos diversos, donde la sexualidad y el voyeurismo toman forma y se expresan en base a los movimientos de los espectadores, resignificando la obra.
0 Respuestas a “El fenómeno Facebook”
Añade un Comentario